Translate

domingo, 28 de junio de 2015

Surfear, leer o navegar, por Beatriz Sarlo

La velocidad con la que se navegan las paginas de Internet se aleja en tiempo y modo de la lectura intensa del pasado.

Según Robert Darnton (historiador estadounidense), hay 2 tipos diferentes de lectura:

La lectura intensa en profundidad:
 Se refiere a una etapa del pasado donde los libros eran escasos y caros, salvo para los monjes o nobles, pero los campesinos o la gente de pueblo tenían grandes dificultades para acceder a ellos.

La lectura extensa de los tiempos modernos:
 A partir del siglo XVIII en adelante, con la llegada del genero de novelas volvió a los lectores mas veloces (la lectura extensa fue leída por los burgueses y se amplio luego al publico democrática mente).
 Las paginas de Internet son diferentes a esos 2 tipos de lectura, porque los navegantes de Internet lo que hacen es ir pasando de un enlace a otro como si la ley de la lectura prohibiera persistir en un mismo lugar.
 Umberto Eco aconsejaba fotocopiar lo que este seguro de leer al día siguiente. Sin embargo, en Internet la computadora guarda las paginas por las que se este buscando algo, pero después se demuestra que la mitad de esas paginas no sirvieron para nada.
 Lo que demuestra que el "surf" (deslizamiento veloz en las olas que también significa espuma) nos lleva a la pantalla siguiente con la fuerza INMATERIAL de los deseos digitales.

Escritora y Ensayista:
 Sarlo, Beatriz. (Argentina) Disponible en: http://edant.clarin.com/diario/2006/04/23/sociedad/s-01182264.htm

Texto pag. 3 (sin titulo)

El termino "leer" tiene su origen en el latín legere, que significa "recoger". Esta concepción de la lectura explica su resultado: el lector junta, reúne, recoge. La actividad del lector varia, por supuesto, según la naturaleza del texto leído. Se examina un contrato, se devora una novela, se recoge una revista o se hojea un diario. La noción de apropiación del saber por la lectura puede tomar formas menos pacificas. "Un hombre de valor es en mi opinión un hombre que ha matado sobre el un millar de libros, que leyendo, en dos horas, bebe solamente lo poco que yerra en tantas paginas. El modo extensivo de lectura va a encontrar nuevas metáforas, se navega o se surfea en él; presenta también peligros y sorpresas. Viejas direcciones desaparecieron y surgieron nuevas. El intrépido navegante que lee aun, está obligado a leer para trasladarse de un nodo a otro. La lectura no podría satisfacer las necesidades a las que responde el modo tradicional de la lectura.
 La Decouverete. 1999.